PRÓLOGO

Estuve encerrada, en un pequeño y frío lugar, a oscuras y sin mi móvil. ¿Que cómo llegué hasta allí? Ahora os lo explico.

Me llamo Andrea y tengo dieciséis años. Tengo dos hermanos Álex y Adriana, son mellizos y tienen seis años. Nuestra madre murió en un accidente unos meses después de que ellos nacieran, y el trabajo impide que veamos a nuestro padre durante mucho tiempo. Y, por eso, yo tengo que cuidar de mis hermanos.

En Navidad, mi tía Natalia se lleva a mis hermanos a su casa una semana con sus hijos, Sol, con cinco añitos, y Izan con siete. Así tengo tiempo para comprar los regalos para los peques.

sábado, 4 de agosto de 2012

Capítulo 10


  Estuvimos buscando zapatos muchísimo tiempo, y tuvimos que ir corriendo a casa de Emma a ducharnos y arreglarnos.
-¡Emma, no nos hemos acordado de los biquinis!- Exclamé.
-¡Tienes razón! Te dejo uno mío, si quieres.
-Pero me vendrá pequeño.- Advertí.- Bah, es igual. No me bañaré.
-¿Segura? No quiero que te quedes sola si todos nos bañamos.
-Da igual, Emma, no me molesta.
-Bueno, como quieras.
  Cogimos nuestras cosas y fuimos hacia la plaza. Edu nos esperaba con un Audi A8. Era un coche increíble, igual que caro. ¡Madre mía!
-¡Hola chicas!- Gritó Edu mientras salía del coche.
-Eh… Hola…-Dije temblando.
-¡Hola Edu! Soy Emma, encantada.- Se presentó, dándole dos besos.- ¡Menudo cochazo!
-Gracias Emma.- Dijo con una sonrisa. ¡Y qué sonrisa!- Un regalo de mi familia.
-Pues menudo regalo.- Puntuó Emma.
  Emma y Edu rieron, pero yo estaba tan nerviosa que casi ni había escuchado lo que habían dicho. Estaba pensando en lo que podría pasar en la fiesta.
-Andrea, ¿estás ahí?- Dijo Edu, agitando la mano delante de mi cara.- ¿Andrea?
-Eh… S-sí, es-estoy. Lo siento.
-¿En qué pensabas, hermana?- Preguntó Emma.
-Eh… En nada. Nada.- Respondí algo desconcertada.
-Anda, ven, sube al coche.- Dijo Edu, estirándome de la mano. Me estremecí un poco. Su mano estaba caliente y algo áspera, pero al estirar apretaba suavemente.
  Yo iba delante, en el asiento del copiloto, y Emma se puso detrás de Edu. Nos pusimos en marcha y mientras escuchábamos música. Terminó de sonar Pound the alarm de Nicki Minaj y continuó con What makes you beautiful de One Direction. El grupo favorito de Emma. Cantaba con soltura la letra y, además, Emma tiene una voz increíble.
-Baby you light up my world like nobody else, the way that you flip your hair gets me overwhelmed, but when you smile at the ground it ain’t hard to tell you don’t know ooh, you don’t know you’re beautiful ooh, that’s what makes you beautiful…-Cantó alegre con un inglés perfecto.
-Vaya, Emma, no tenía ni idea de que cantabas tan bien.- Dijo Edu, sin apartar la mirada de la carretera.- Si lo hubiese sabido, te habría contratado como cantante en la fiesta, me has dejado impresionado.
-¡Qué va! Si yo no valgo para esto.- Rió ella.
-¿Bromeas? ¡Si tienes la mejor voz que he escuchado en mi vida!- Le dije.
-Pues tú también cantas muy bien.- Comentó.
-No tan bien como tú.
-¡Hagamos un grupo! ¿Edu, tú tocas algún instrumento?

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Qué te ha parecido?