Al llegar a casa, Álex y Adriana corrieron a
jugar con Purni, su perrito. Era un cachorrito de Pastor alemán muy juguetón,
pero estaba muy bien entrenado. Nos lo regaló tía Natalia, por las Navidades
pasadas, aquellas en las que me secuestraron y conocí a mi mejor amiga. Si os
digo la verdad, fue una de las mejores Navidades de mi vida.
Emma y yo
subimos a mi habitación a escuchar música. Pusimos Friends Will Be Friends, de Queen, y comprobamos si teníamos algún
e-mail. Yo tenía cinco: uno de Emma, dos
de publicidad, uno de mi padre (que me contaba todo lo que había en Dinamarca),
y uno de Edu. Emma leyó en voz alta el mensaje:
-“¡Hey chica!
¡Cuánto tiempo sin vernos! ¿Te acuerdas? Hace seis meses, en la pista de hielo,
qué bueno que fue. Bueno pues quería decirte que mi tío ha organizado una
fiesta día tres de agosto, y si quieres puedes venir, ¡trae a alguna amiga! Si
vienes llámame y ya quedamos para ir hacia allí. Besos, Edu.” -Terminó- Bueno…
Parece una buena idea, ¿no crees?
-No creo
que…
-¡Anda ya!
Si se te nota un montón que ese chico te gusta. –Dijo con una gran sonrisa en
la cara.
Es mi mejor
amiga. Tenía que confiar en ella.
-Me has
pillado, Emma.
-No sabes
mentir, ¿eh? Además, te brillan los ojos. –Dijo con una risa suave.
Me miré al
espejo. Había cambiado mucho desde aquél secuestro. Antes llevaba el pelo por
encima de los hombros, liso y castaño. Ahora me lo he dejado largo, más o menos
sobre el pecho con unos tirabuzones preciosos dorados por el sol. Tengo un
aspecto más maduro que hace seis meses. Me fijé en que Emma tenía razón, los
ojos me brillaban, y mucho. Sonreí al espejo y solté una carcajada.
-¿Mentir?
Para nada.
-Ya. Anda,
déjame mirar mi e-mail. –Dijo Emma, apartándome del ordenador.
Al entrar en
su correo vio algo extraño. Había un e-mail en el que no salía la dirección de
Hotmail ni ningún nombre del remitente. Sorprendidas abrimos aquél correo.
Claramente, en mayúscula, decía: <<VIGILAD AL PAYASO. ÉL FUE EL CULPABLE
DEL ERROR>>.
-¿Qué
error?- Dijimos a coro.
Las dos
pensamos lo mismo. El payaso de los globos de esa misma tarde. Pero, ¿qué
error?
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